Carne con moscas / Pat Luciano

Estábamos con los pibes deliberando cómo hacíamos para debutar.Todos me señalaban como el intermediario entre mi viejo y la puta encargada de iluminarnos la vida. -Hablá con él, Ignacio, me decía López, el más insistente por necesidad y entusiasmo. Sí, cómo si me fuera fácil. Recuerdo la primera vez que fui al negocio de papá. Tendría unos siete años, apenas entré mis ojos se quedaron clavados en las medias reses en los ganchos. El lugar tenía azulejos color blanco y colgado una foto de un tipo con pelo engominado y sonrisa amplia. Papá me llevó a la parte de atrás donde había una cortina de tiritas de plástico,mientras yo me pegaba con las manos tratando de sacarme de encima a esas zumbonas.Allí había otro hombre, con más carne para cortar y dale que dale con el cuchillo. Tuve que salir corriendo a la calle para vomitar. A partir de allí mi padre me llamó “flojo”. Hacía un calor de cagarse y bajo el sauce del parque nos refugiábamos López, el Tano, Juan y yo. El...