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Mostrando las entradas de diciembre, 2016

Antonia Di Principe /A Salerno aspettando il Natale

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Basta poco perché tutto cambi. Perché la prospettiva ti trascini lungo sentieri mai percorsi, la malinconia si trasformi in risa. I tuoi occhi inizino a brillare ascoltando i tuoi ricordi di bambina e si dimentichino dei problemi quotidiani. Basta poco, una sola parola: fantasia e sei catapultata in un mondo incantato, dove il reale sparisce e l’immaginario acquisti i colori brillanti dei sogni. Il mio amore per i viaggi, oggi, mi ha portato a Salerno.

Dinanzi a me un fiume di folla scorre per le strade del centro; spintona ed avvolge, con chiacchiere borbottanti come la caffettiera del caffè, chiunque abbia il coraggio di immergersi in questa “acqua umana”. Mi guardo attorno con occhi pieni di meraviglia e mi tuffo tra la gente, come una goccia che si muove in un mare  in tempesta spinta dal desiderio di conoscere tutti gli anfratti del fondo marino.
Corso Vittorio Emanuele mi accoglie placido, sopra la mia testa brillano globi natalizi e lampi di luce dorata.



Mi sembra di camminare sotto …

Elena Irurzun /Cuentos con patas

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Narrativa juvenil argentina


Ellos


Se despertó cuando sintió al cachorro bajar de su cama y descender las escaleras. Giró sobre sí mismo y siguió durmiendo, atento aún a su regreso. Estaba cansado. Había vuelto esa noche de un viaje de trabajo, manejando muchas horas sin descanso para llegar lo antes posible. No le gustaba dejarlo al cuidado de otros ni abandonar la antigua y enorme casa. Amaba la casa. El zaguán espacioso con las escaleras que subían a los cuartos y el primer patio con sus columnas y estatuas. La biblioteca con estantes del piso al techo; el segundo patio, el que estaba techado, con sus muebles viejos y las fastidiosas peceras. Daba tanto trabajo limpiarlas y los pobres peces sin nada más que hacer que nadar de un lado a otro. Adoraba, en cambio, el jardín del fondo, con sus flores y frutales, el canto de los pájaros, la pérgola y la fuente. Se estiró en la cama. Sí, conocía la casa de memoria, desde el zaguán hasta el altillo. Le gustaba recorrerla a cualquier hora. Miró…